viernes, 23 de marzo de 2018

Presentación 2018

Bienvenidos al curso de Temas de filosofía.

¿Qué trabajaremos en el curso?

Para iniciar, comparto un texto de Arturo Damm Arnal.

La filosofía es hacedora de hombres [y mujeres]; he aquí, tal vez, su fin más propio, sí, pero siempre y cuando el hombre [el ser humano] se deje hacer por ella, en uso de su libertad, lo cual implica un compromiso con los principios de la filosofía asumida y adoptada.

Con este texto como marco, muestro las contenidos clave que abordaremos durante el semestre. Después presento las actividades y productos que permitirán ir integrando lo que tratemos en cada contenido y que servirán para tener la calificación.


1. Naturaleza humana.

2. Relación de los seres humanos con el mundo.

3. Ideas, creencias y conocimientos.


4. Arte, expresión y apreciación estética

5. El ser humano en la sociedad

6. El sentido de la vida humana



Para calificar el segundo período realizarás las siguientes actividades.

1. Collage.

Composición gráfica en la que des respuesta a la pregunta: ¿qué es ser persona?

Para responder realizarás un collage que debe cumplir las siguientes características:

  • Debe haber referencias a lo que hemos discutido en clase.
  • Debe tener referencias a ideas de, al menos, uno de los cuatro textos que leímos en clase (Sobre Beuchot, sobre Marx, el artículo de la enciclopedia de filosofía y el texto de Sartre).
  • El tamaño del collage no será mayor a una hoja tamaño carta.
  • Los datos del autor (nombre y grupo) estarán escritos en la parte posterior de la hoja (si consideramos que el collage es el frente).
  • Dado que para entender el collage se realiza un ejercicio de interpretación, el collage deberá estar acompañado de un texto en el que se indique el significado de los elementos empleados (colores, imágenes, trazos, volúmenes...).
  • El collage deberá ser entregado el día 9 ó 10 de abril según corresponda en el horario.
  • Con las composiciones cada grupo hará una exposición para que sea observada por compañeros de la escuela.


2. Sobre la introducción a El ábaco, la lira y la rosa.

De las aseveraciones que hace el autor en la introducción, elegir la más fuerte, la más importante, la más arriesgada y dar al menos dos razones de por qué se considera así.
La aseveración y las dos razones se entregarán en una hoja blanca tamaño carta (puede ser una hoja reutilizada).
Debe ser escrita con tinta negra o azul marino. 
La hoja debe llevar los datos del autor: nombre y grupo.


3. Sobre el primer capítulo de El ábaco, la lira y la rosa

Con base en el contenido del capítulo, hacer un esquema sinóptico. 
El esquema se entregará en una hoja blanca tamaño carta (puede ser reutilizada). 
Para el esquema puede utilizarse distintos colores de tinta, pero el texto debe escribirse con tinta negra o azul marino.
La hoja debe llevar los datos del autor: nombre y grupo.

*Habrá examen acerca de la introducción y el capítulo primero. En caso de no responder satisfactoriamente el 80% del examen, el trabajo correspondiente no tendrá valor para la calificación.


4. Diario personal.

Dado que trabajaremos con los diarios, es recomendable que no tenga elementos que permitan reconocer al autor.


5. Examen que estará basado en: https://www.facebook.com/redfiluruguay/videos/1327405270693985/

lunes, 26 de febrero de 2018

Adiós mi zombie


Adiós, mi zombi
         Guadalupe Ledesma Durán
En una tarde lluviosa, al terminar la sesión de Temas de filosofía, Emiliano y Karla iban rumbo a su casa mientras platicaban de sus sueños.
—¿Sabes, Karla? Ayer tuve una pesadilla espantosa.
Cuéntame, ¿qué pasó?
Soñé que regresaba a casa y cuando entraba a la cocina, vi que estaba mi madre, pero era un zombi. Y cuando le pregunté qué le había pasado, ella se me acercó más y más porque intentaba comerse mi cerebro.
Yo creo que has visto demasiado Walking Dead
Los chicos se rieron un momento. Luego Emiliano prosiguió su relato.
Lo que más me angustió es que mi mamá tenía toda la intención de matarme, y la única manera de librarme de ella era disparándole, pero no podía porque era mi madre. No sabía qué hacer y ella cada vez se me acercaba más.
Pero, bueno, propiamente no era tu madre, porque tu mamá murió y se transformó en otra cosa. Entonces no hubiera pasado nada si le disparabas.
Pues sí era mi madre; tenía la misma apariencia, se vestía como siempre, estaba en nuestra casa… No sé, me sentí mal. Era la persona que me educó, la que me enseñó a caminar, la que me dio todo, ¿sería posible que yo la matara? ¡No podría!
Pero si era un zombi, significa que no estaba viva, que no era tu mamá. Entonces ella no podía tener los mismos recuerdos de cuando te crió o te enseñó a caminar. Solo tenía el mismo aspecto que tu madre, pero no era la misma persona.
—Pues yo te puedo reconocer en la calle porque te veo, yo no podría saber que eres la misma si te cambia la cara o si no tuvieras el mismo cuerpo. Piénsalo, ¿a poco si ves mi cerebro en una cubeta de formol vas a pensar que soy yo, Emiliano?
—¿Como las cabezas de Futurama?
Sí.
Pues, si empiezo a platicar contigo y me dices lo que hemos hecho juntos, o si me dices cosas que yo sé que sólo tú sabes, pues sí: creería que eres tú aunque ya no tengas tu cuerpo.
¿En serio? No creo que te pongas a hablar por ahí con una cabeza de formol.
Pues, si esa cabeza pudiera hablar o comunicarse conmigo, entonces sí.
Karla, pero yo sé que eres tú porque te veo, porque tu cara es la misma que la de ayer. En todos lados la gente necesita ver el cuerpo y la cara para saber quién es quién.
—¿Y qué pasaría si subieras de peso?, ¿dejarías de ser tú? O si un día tuvieras un accidente y perdieras un brazo o una pierna, ¿dejarías de ser tú?
—Pues no lo sé. Cuando las personas suben o bajan de peso parece que sí cambian su forma de ser, como que se transforman. Y en el caso del accidente, pues sería lo que sobra de mí, pero no sería el mismo.
Eso es muy drástico. Yo te querría y te trataría igual porque sé que tú recordarías todas las cosas que hemos pasado juntos.
Oye, Karla, ¿y qué pasaría si yo tuviera un accidente y no pudiera recordar quién eres? Entonces, ¿me seguirías tratando igual?
No lo sé, serías otra persona. Es como cuando alguien está en coma o tiene Alzheimer. Yo siento que ya no son lo mismo que eran.
Yo te trataría igual, con o sin Alzheimer.
¡Qué raro es todo esto! Oye, y por fin, ¿en qué terminó tu sueño?
Pues, al final tuve que dispararle antes de que me arrancara los sesos. Y en cuanto le disparé, me desperté; todo tembloroso y sudado.
¿Por qué habrás soñado eso?
No lo sé. Quizá porque comí demasiadas quesadillas de sesos.
Ambos se rieron. Karla se dio cuenta que se acercaba el transporte que la llevaría a casa. Se despidieron.
Mira, ya viene mi camión, nos vemos mañana. ¡A ver qué sueñas hoy, mi zombi!
¡Hasta mañana, mi cabeza de formol!